martes, 27 de mayo de 2008

Yo tenía una granja en África...

Creo que deberíamos hacer un paréntesis musical para hablar de la noticia del día, la muerte de Sydney Pollack. Y es que, en menos de un año, nos han dejado también Ingmar Bergman y Anthony Minghella. Es difícil asumir que directores que han estado estrenando películas hasta este año (en el caso de Minghella), ya no vayan a presentar nada más.

Y no estamos hablando de directores cualesquiera, estamos hablando de tres grandes directores. Evidentemente, nadie puede luchar contra Bergman (probablemente el más grande de entre los grandes) pero tengo un cariño especial a Pollack, que con Las aventuras de Jeremiah Jonson, El Jinete Eléctrico o La tapadera, ocupa gran parte de los recuerdos cinematográficos de mi infancia.



Y unas líneas a parte dejo para su gran obra, Memorias de África, basada en la novela homónima de Isak Dinesen y en la que evidentemente Minghella se inspiró para realizar la extra-romántica El Paciente Inglés. Es verdad que la película tiene sus pegas, pero hoy sólo quiero recordar lo emocionante que me resulta cada vez que la veo (y ya la he visto unas cuantas veces), su maravillosa banda sonora, la genial dirección de fotografía, los paisajes o, por supuesto, lo guapísimo que está Robert Redford.

Una pena de año...

3 comentarios:

Victoria Ascanio dijo...

Memorias de Africa es un momumento al sentimentalismo romántico de lo más empalagoso... Pero no podemos olvidar a ese señor increíble lavando los cabellos de su amada... Que gran escena!!! y sobre todo que apuesta tan compleja y bella en plenos ochenta hacer una película sobre el colonialismo "serenguetico", algo que prácticamente no se hacía desde Mogambo... sin comparaciones por que sería difícil superar la belleza de Ava Gardner por muchas gacelas que salgan en Memorias de Africa y pese a todos los planos en los que No sale la nariz de su protagonista...

Anónimo dijo...

Ves tú, justo lo del "colonialismo sertenguetico" (original expresión, sí señor) es uno de los principales problemas que le veo a la película... Lo que pasa es que la historia de amor es taaaan romántica...

John McClane dijo...

SIn duda se han ido buenos directores, no hay queolvidar que Sidney Pollack no solo era director, de heho estudio para ser actor, y lo hizo aunque casi siempre como secundario,
lo recordaremos por grandes obras como Memorias o Tootsie