martes, 3 de junio de 2008

La vuelta al mundo en tres pijadas

Si digo que la publicidad es el último gran mecenas del arte alguien me lanzaría un e-scupitajo?
Pues bueno, pues vale. Pues igual es mentira, pero mola.

Las campañas publicitarias son retratos de muchas facetas de la sociedad actual. Revelan su cara económica, social y también artística. Me negaréis que los anuncios de Sony Bravia son un puntazo (el uno, el dos y el tres, que yo recuerde)

La publicidad es el único medio capaz de llevar a cabo obras tan monumentales como esta. Y, aunque el tamaño no siempre importa, sí que es verdad que ha permitido algunas de las inciativas creativas más mastodónticas de la historia, y sus enormes dimensiones son a la vez continente y contenido de un mensaje moderno de globalización, esa palabra tan controvertida.

Lo que os voy a enseñar es cómo el mundo entero, el globo terráqueo, se ha convertido en soporte para creaciones artísticas nacidas gracias a la compañía de la publicidad. Os las voy mostrando desde la más reciente hasta la más antigua.

El dibujo más grande del mundo

Según el autor, un tal Erik Nordenankar, el proyecto que os enseño a continuación fue un trabajo de universidad artístico-sociológico. Los hay que sospechan que la compañía de mensajería DHL tiene mucho que ver.
El tipo admite que es un trabajo de ficción, pero niega patrocinio alguno. En cualquier caso, si DHL ha sido un compañero entusiasta en su aventura, es por lo que es.
Brevemente: Erik dibuja un autorretrato sobre un mapamundi, en una línea continua, sin interrupciones. Luego coloca un GPS en una maleta, y la envía por correo siguiendo la trayectoria de su silueta. Ved los vídeos.

Uno



Y due



En su web, Erik negaba que esto tuviera nada que ver con otra web de nombre The World is my Canvas (el mundo es mi lienzo). Que esta otra iniciativa había aparecido mientras su dibujo estaba aún en proceso.

The world is my canvas (aviso que la web puede ser algo molesta)

Esta es más evidentemente una campaña de publicidad. Una especie de Borat pulido y barnizado que con su móvil, creo que un Nokia, puede dibujar líneas en un mapa hecho por satélite moviéndose por un lugar. La sensación de que te están intentando vender algo tan desesperadamente hace que el individuo moleste un poco, pero la idea de dejar sobre la tierra un rastro, como una especie de macro-baba de caracol tiene su atractivo



Where the Hell is Matt?

Y, por último, y, como os decía, primero, llega Matt Harding. Un tipo raro que después de, supongo, amasar una fortuna currando, dedica seis meses de su vida a viajar por lugares exóticos, recónditos, inhóspitos y demás esdrújulos, y a grabarse bailando en diferentes localizaciones. Lo que inicialmente iba a ser utilizado para colgar en la página web que había diseñado para mantener informados a sus familiares (habéis visto el anuncio de "lluvia; fish and chips"; "Sol. Pizza"? Si no, os lo cuento luego) se ocnvirtió en un fenómeno de masas virtuales.

Una marca de chicles le pagó una segunda expedición. Y la publicidad aprendió que el mundo era un tema mundial, y que el globo terráqueo podía ser la localización de su próxima campaña.

Enjoy. A mí el amigo Matt me ha puesto los pelos de punta más de una vez. Os dejo los dos vídeos.

El primero, grabado en 2003 y 2004



Y el segundo, de 2006, con ayuda de los chicles Stride.


4 comentarios:

Vienna dijo...

Uf, vamos a ver que me centre porque es demasiada información para esta hora de la mañana.

Lo primero, el más interesante sin duda y con mucha diferencia me parece el tío que baila, es demasiado y, si no fuera porque estoy en el despacho, yo también me lanzaría a bailar!

El vídeo del retrato y el GPS, lo siento pero no me parece muy interesante y creo que es bastante pretencioso. Además, la supuesta "no publicidad" me parece más molesta que la publicidad evidente de Nokia. A ver, la idea de hacer un dibujo en el mapa del mundo y así crear un itinerario más o menos aleatorio está bien, pero mandar una maleta y enseñarnos cómo DHL la lleva de un sitio a otro, ya no me interesa tanto la verdad. Si hubiera hecho un itinerario más corto y se hubiera ido él, pos todavía, pero para eso hay que ser tan rico como el tío que baila, jeje.

Luego, el anuncio de Nokia, pues tiene gracia, está bien y todo eso, pero vamos, que una vez has visto los dos últimos vídeos, el resto ya pierden su sentido.

Es que grabarte bailando en diferentes lugares del mundo y hacer un montaje resumen de tu viaje con eso me parece una idea divertidísima y genial. De los dos vídeos, es evidente que el segundo tiene mejores localizaciones y más medios, pero el toque casero del primero creo que le da más encanto, aunque los lugares no sean tan representativos, pero vamos, me encatan los dos. Y que le patrocina una marca de chicles, pues bien que hace, ahí viajando costeado para bailar por el mundo. Ya digo, más me jode la publicidad que no va de publicidad.

Bueno, que me voy por peteneras (de dónde habrá salido esta expresión), que me han encantado Mínimo, sigue buscando cositas de estas, que me alegras las mañanas :)

Por cierto, ya tengo Beirut, y me encanta!

Vienna dijo...

Ah, y no he dicho nada del baile en cuestión. Es una mezcla entre un amago de claquet y un espasmo que tendré que estudiar para el sábado que voy de boda!

mrubio dijo...

totalmente de acuerdo, matojillo. Lo que pasa es que el primero me llevó al segundo y el segundo me recordó al tercero. Y ente todos, me encontré con que teníamos esta especie de arte/publicidad GoogleMaps.
Del de "el mayor dibujo del mundo" me gusta el dibujo, eso sí. El tal Stavros me enerva al segundo quince...pero el del tipo que baila es una preciosidad. Has visto cuando en el segundo vídeo baila sobre un meño encajao en un acantilado??? creo que es en noruega.
además, la parte publicitaria mola, porque según cuenta el chaval, los de los chicles le pagaron el viaje y sólo le pidieron que los mencionara al final.
y qué me decís de la música? tiene su historia tb

Vienna dijo...

Ya el pedrusco ese sobre el que baila es de vértigo. Pero y las focas y las jirafas, jeje, qué tensión!

La próxima vez que vaya a Madrid nos vamos a bailar a La Pedriza!